BeBetter Hotels

No se trata de las preguntas que debe tener en mente un escritor a la hora de intentar escribir un best seller, tampoco son las que debe responder un detective para resolver un crimen… se trata de las preguntas que todo trabajador dentro de un hotel debe tener en claro para asegurar un buen desempeño.

En la actualidad, virtualmente cualquier comercio necesita de las nuevas tecnologías para potenciarse. En un avance cada vez más acelerado, las aplicaciones para móviles y las redes sociales, van tomando el lugar que antes desempeñaba una persona. Tomar pedidos, recomendar comercios, hasta llevar una contabilidad sencilla, todo esto se puede hacer desde una aplicación, o desde las redes sociales, y los comercios que no se suben a este tren tecnológico, tienen pocas posibilidades de sobrevivir al darwinismo informático.

Ahora bien, por más que se automaticen las tareas, y las aplicaciones sean cada vez más inteligentes, nunca nada podrá reemplazar el toque humano en todas las tareas que envuelven a la actividad hotelera. Aún no hay una aplicación para tender una cama, para limpiar una habitación, o aun para reparar una ventana dañada. Ni hablar de la calidez del servicio, o ese toque “extra” a la hora de resolver una necesidad, y que marca la diferencia. Los recursos humanos siguen estando allí, se renuevan, se transforman, y las nuevas tecnologías aún no podrán reemplazarlos del todo, pero sin duda, podrán potenciarlos.

A la hora de organizar el trabajo interno de un hotel, es vital que no caigamos en los dos extremos de la desorganización de los RRHH. Por un lado, la duplicación de tareas, y por otro, la capacidad ociosa. Todo el personal debe tener, en todo momento, alguna forma de control sobre las tareas que debe desempeñar.

El “quien, como, cuando y donde” debe servir todo el tiempo de brújula para guiar las tareas diarias del equipo.

  1. Tener en claro quién se ocupa de cada cosa sirve, más que nada, para determinar responsabilidades. Si bien en un buen equipo de trabajo, todos se sienten igualmente responsables del resultado final, es indudable que hay etapas de todo proceso de trabajo que deben ser separadas y adjudicadas a diferentes actores. Si todos son igualmente responsables de algo, entonces nadie se hará cargo directamente de eso. Tener en claro quien es responsable de cada cosa, sirve para que todos se preocupen en no ser el eslabón débil de la cadena.
  2. La capacitación constante, el saber como hacer las cosas, es la garantía de que el personal no solo sabe lo que hace, sino que está actualizado en sus conocimientos, y hace sus tareas de la mejor manera posible. Ningún conocimiento está escrito en piedra, y siempre hay formas nuevas de hacer las mismas cosas de todos los días. Rotar los métodos, innovar, economizar tiempo o esfuerzos, eso es lo que hace una persona comprometida con su tarea. Es el objetivo de cualquier empresa, potenciar ese conocimiento para que siempre se pueda hacer “mejor”.
  3. La organización de los tiempos, resolver el cuando de cualquier actividad, asegura economizar esfuerzos. Todo lo que puede preverse de antemano reditúa en ganancia de tiempos, y por ende, de dinero. Si el empleado tiene que perder tiempo de su dia para organizar sus tareas, estamos desperdiciando su potencial, estamos cargándolo con tareas que no debería resolver, y a la larga, estamos perdiendo dinero. Al tomar sus herramientas de trabajo, no tiene que tener dudas sobre qué hacer, solo tiene que hacerlo, de la mejor manera posible.
  4. Toda tarea se desarrolla en un tiempo, pero también en un lugar. Establecer donde se hará cada cosa, organizar los espacios de trabajo, asegurarnos que sean seguros para el personal, pensarlos de manera que sean óptimos a la hora de producir sus tareas, hacen que a la larga, se economicen los tiempos, y por ende, los procesos sean más baratos. No tener a muchas personas trabajando en el mismo lugar, pensar las prioridades y de esa manera dividir nuestros recursos para que cada unidad trabaje al máximo de sus capacidades.

Solución: El equilibrio entre lo tradicional y la nueva era tecnológica

Así como un mapa bien detallado tranquiliza al viajero que se guía por él, los recursos humanos de cualquier hotel trabajaran más tranquilos y serán más precisos, si les acercamos un mapa detallado de sus tareas. Organización, precisión, claves para potenciar el trabajo de cualquier equipo. En la actualidad, los servicios de PMS (Sistema de Gestión Hotelera) se encuentran en ese lugar compartido en partes iguales por la tecnología y los RRHH, la herramienta que desde lo tecnológico, potencia lo humano.

Topics: PMS

 

¿A que Email te enviamos Consejos GRATIS para que Sobresalgas en el Mercado?


Form